El Comité Ejecutivo Nacional rechazó los señalamientos contra su dirigente nacional y llamó a la gobernadora de Chihuahua a actuar con responsabilidad; Claudia Sheinbaum también expresó su respaldo.

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena cerró filas en respaldo a su presidenta nacional, Ariadna Montiel Reyes, luego de las acusaciones realizadas por la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, y exigió que cualquier señalamiento sea respaldado con pruebas ante las autoridades correspondientes.
A través de un pronunciamiento, la dirigencia morenista rechazó las descalificaciones personales y advirtió que las diferencias políticas no justifican acusaciones sin sustento ni el uso de las instituciones para alimentar confrontaciones partidistas.
El posicionamiento surgió después de que la mandataria estatal, emanada del Partido Acción Nacional (PAN), señalara públicamente a Montiel Reyes de presuntamente mantener vínculos con organizaciones delictivas, acusaciones que la dirigente nacional rechazó categóricamente.
Morena sostuvo que el ejercicio del poder público exige responsabilidad, legalidad y respeto institucional, por lo que ninguna autoridad debe utilizar su cargo para formular acusaciones sin presentar las evidencias correspondientes.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó durante su conferencia matutina su respaldo a Ariadna Montiel y pidió a la gobernadora de Chihuahua sustentar sus declaraciones.
“Le reiteré, si tienes pruebas, preséntalas. Hasta ahora no ha presentado ninguna prueba”, afirmó la mandataria federal.

Sheinbaum también reconoció la trayectoria de la dirigente morenista y aseguró: “Ariadna es una mujer honesta, que dirige muy bien a Morena”.
Por su parte, el Comité Ejecutivo Nacional destacó la trayectoria política de Montiel Reyes, así como su compromiso con las causas sociales y la consolidación de la Cuarta Transformación.
La dirigencia nacional subrayó que las diferencias entre fuerzas políticas deben resolverse mediante el debate democrático y el respeto a la legalidad, en lugar de recurrir a señalamientos personales que profundicen la confrontación.
Asimismo, reiteró que mantendrá su respaldo a la presidenta del partido y que la unidad, la congruencia y el respeto a las instituciones seguirán siendo principios fundamentales del movimiento.
El pronunciamiento concluyó con una referencia al principio juarista: “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.
Con esta postura, Morena busca cerrar filas en torno a su dirigencia nacional, mientras continúa la controversia política entre la gobernadora de Chihuahua y representantes del partido gobernante.