La cantante Amanda Miguel llenó el Auditorio Nacional con su gira “Él Me Mintió World Tour”, en una noche emotiva dedicada al empoderamiento femenino donde revivió a su esposo Diego Verdaguer con imágenes en pantallas y lanzó un mensaje contra el silencio de las mujeres.
Más de 10,000 fans corearon éxitos como “Él me mintió”, “Castillos” y “Mi buen corazón”, en un concierto de dos horas que incluyó un homenaje íntimo al fallecido Diego Verdaguer, interpretando por primera vez sus canciones al piano. “Cuando una mujer canta, el mundo escucha”, proclamó, invitando a no apagar sus voces en el marco del 8M.
Amanda Miguel arrancó con “Duende” y “Las pequeñas cosas”, conectando de inmediato con un público mayoritariamente femenino que coreó cada verso dramático. En el Día Internacional de la Mujer, dedicó “A mi amiga” con humor y subió la intensidad con “Quiero un amor total” y “Hagamos un trato”.
La argentina-mexicana, con 45 años de carrera, enfatizó la sororidad: “Que nunca nadie apague nuestra voz porque cuando una mujer canta el mundo escucha. Gracias por no rendirse y amar con el alma”. El recinto vibró con “Cosquillas en el pecho” y “El gato y yo”, culminando en un encore colectivo.
Homenaje emotivo
a Diego Verdaguer
Por primera vez, Amanda tocó el piano para interpretar éxitos de su esposo Diego Verdaguer, como “El pasadiscos”, “No sé quién de los dos será” y “Pídeme”, acompañados de imágenes en las pantallas que generaron un silencio respetuoso y lágrimas. “Nunca había pensado cantar canciones de él porque no pensé que me iba a faltar”, confesó emocionada.
El tributo, sugerido por su equipo, revivió recuerdos de su trayectoria conjunta, contrastando con la energía del resto del show. “Volveré” cerró esta sección, preparando el regreso festivo con “Piedra de afilar” y “Vértigo”.
Cierre con himnos
del despecho
La noche escaló con “Ya lo sabías”, “El pecado” y “Mi buen corazón”, temas que definieron generaciones y unieron al público en gritos de libertad. El clímax llegó con “Él me mintió”, convertido en coro masivo donde Amanda dejó cantar a los fans.
Con lleno total y ovación de pie, Miguel reafirmó su legado en el Coloso de Reforma, dejando un mensaje de lucha y nostalgia.