La Orquesta Sinfónica de Michoacán, bajo la dirección de Enrique Diemecke, dará vida a las bandas sonoras de películas emblemáticas del cine nacional, en dos presentaciones que unirán la música y el séptimo arte.
La magia del cine mexicano volverá a sentirse a través de la música. En el marco de la conmemoración por los 80 años de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), el concierto Música ¡De Película! reunirá algunas de las composiciones más representativas de la cinematografía nacional, interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Michoacán (OSIDEM), bajo la dirección artística del reconocido maestro Enrique Diemecke.
El espectáculo, que marcará el inicio de las Jornadas INBAL SACM, ofrecerá un recorrido musical por distintas épocas del cine mexicano, desde las producciones que marcaron la Época de Oro hasta películas contemporáneas reconocidas con el premio Ariel a Mejor Música.
Las presentaciones tendrán lugar el martes 20 de octubre, a las 20:00 horas, en el Teatro Melchor Ocampo de Morelia, como parte del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), y el domingo 25 de octubre, a las 17:00 horas, en el Centro Cultural Roberto Cantoral de la Ciudad de México, dentro del 14 Festival Artístico de Otoño.
El programa incluirá obras musicales de películas como Tizoc, Pueblerina, Naufragio, El callejón de los milagros, Zapatos rojos, Sonora y Sueño en otro idioma, además de una interpretación especial de Redes, cinta histórica estrenada en 1936, cuya música fue creada por el compositor Silvestre Revueltas.
Un homenaje a los grandes compositores del cine mexicano
Uno de los principales atractivos de este encuentro será la participación musical de creadores de distintas generaciones, cuyas obras han contribuido a construir la identidad sonora del cine nacional.
El repertorio reunirá composiciones de figuras como Raúl Lavista, Antonio Díaz Conde, Joaquín Gutiérrez Heras, Jacobo Lieberman, Lucía Álvarez, Camilla Uboldi y Andrés Sánchez Maher.
Asimismo, el compositor Enrico Chapela realizó arreglos sinfónicos de las bandas sonoras de Pueblerina, Tizoc y Naufragio, con el propósito de recuperar su riqueza musical y ofrecer nuevas posibilidades de interpretación.
Chapela explicó que uno de los mayores desafíos fue comprender el lenguaje musical de los compositores originales, profundizar en sus voces interiores y respetar la esencia de cada obra para trasladarla al formato sinfónico.
su parte, la compositora Lucía Álvarez, creadora de la música de El callejón de los milagros, destacó la importancia de adaptar una banda sonora cinematográfica para su interpretación en una sala de conciertos.
La artista explicó que buscó construir una especie de suite musical que conservara la congruencia de la obra original, pero que al mismo tiempo permitiera al público disfrutarla de manera independiente de las imágenes.
El programa también contempla arreglos sinfónicos de Zapatos rojos, realizados por Camilla Uboldi; Sonora, cuya música original pertenece a Jacobo Lieberman, con arreglos de Rodrigo Martínez; y Sueño en otro idioma, con música de Andrés Sánchez Maher y colaboración de Liliana León Azpiroz.
gala concluirá con Redes, obra de Silvestre Revueltas que ha trascendido generaciones y cuya música continúa interpretándose en importantes escenarios de México y el extranjero.
La música que mantiene viva la memoria del cine
Más allá de una celebración conmemorativa, Música ¡De Película! busca reconocer el trabajo de quienes, a través de sus composiciones, han conseguido que las historias cinematográficas permanezcan en la memoria colectiva.
Roberto Cantoral Z., director general de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), destacó que esta iniciativa permite reconocer el talento de compositores de distintas épocas que han enriquecido la historia del séptimo arte nacional.
El proyecto, realizado en colaboración con la Secretaría de Cultura de Michoacán, la SACM y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, también tiene como objetivo impulsar la circulación de estos arreglos musicales entre orquestas sinfónicas de diferentes estados del país.
De esta manera, las composiciones que alguna vez acompañaron escenas inolvidables podrán conquistar nuevos públicos desde las salas de concierto.
A ocho décadas de su fundación, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas celebra así no solamente la grandeza de las películas nacionales, sino también el talento de quienes han hecho de la música una parte esencial de sus historias.
Porque hay imágenes que permanecen en la memoria, pero también melodías que nos hacen volver a vivir una película.