El terror psicológico ha encontrado su hogar definitivo sobre el escenario gracias a la impecable mancuerna de la dinastía Perrín. Bajo la dirección del aclamado realizador Rafael Perrín y la producción ejecutiva de su hijo, César Perrín, a través de su firma Cesper Producciones, la adaptación teatral de El Exorcista se ha consolidado como uno de los proyectos más ambiciosos e impactantes de la escena de América Latina.
Basada fielmente en la célebre novela de William Peter Blatty y la dramaturgia de John Pielmeier, la puesta en escena traslada de manera hiperrealista el horror de la posesión demoníaca a escasos metros del público. El montaje ha sabido esquivar la sombra de la icónica película de 1973 para construir una identidad propia fundamentada en la tensión dramática y el virtuosismo técnico.
“Ya son muchos años de dedicarme a hacer teatro de terror –explica, Rafael Perrín, en conferencia de prensa- pienso que el teatro de terror en México se ha consolidado, podría decir que, en México, es en donde más obras de terror hay, y a nivel mundial; sabemos que esta obra se presentó hace algunos años, sabemos también que mucha gente dice -‘es que la obra nunca puede estar mejor que la película’- por supuesto, no va a estar mejor que la película, son cosas diferentes, entonces, estoy haciendo una versión diferente al Exorcista, basada en la misma historia, en donde van a lo que vieron en la película, todo va a suceder, todo va a pasar en la obra, pero de una manera diferente, porque la película la ven en una pared, y en teatro nos van a ver a unos metros de distancia, y van a vivir el terror como nunca lo habían vivido, la producción es impresionante, hay momentos escenográficos impresionantes, hay trucos de magia, hay maping, proyecciones, que vienen fortalecer lo más importante que es la historia, y la actuación”.
Para Bruno Bichir, quien encarnará al Padre Damien Karras, comentó: “por supuesto que la película El Exorcista tuvo un impacto, tengo que confesar que, no necesariamente, soy fan e las historias de ficción en el terror, básicamente no me gusta que me asusten, pero disfruto algunos proyectos, El Exorcista fue uno de ellos, El Resplandor, es otro, fue de adolescente cuando vi la película de El Exorcista, admiro profundamente al director de la película, al actor del personaje que yo interpretaré, hay cosas muy bellas alrededor de la película; hacer esta obra, sin duda, será más complejo hacerlo en vivo y en directo, es un texto hermosísimo como proyecto teatral, muy intenso, complejo, con muchas dudas existenciales, y de mucha energía; los proyectos de teatro te escogen, yo aprecio, en todos los sentidos, al maestro Perrín, hemos colaborado de otras maneras, y estoy contento de estar en este proyecto, estar al servicio de su mente creadora, todo es un bella propuesta”.
Conocido formalmente en el gremio como el “maestro del terror” tras los hitos de La Dama de Negro y Esquizofrenia, Rafael Perrín vuelca en esta pieza su veteranía para edificar una atmósfera asfixiante. Su dirección no busca el susto fácil; se enfoca en desmenuzar la vulnerabilidad humana, el abandono familiar y la eterna batalla filosófica entre la fe y la oscuridad absoluta.
Por su parte, César Perrín comanda el brazo comercial y logístico. A través de Cesper Producciones, ha sido el arquitecto detrás de la exportación de la obra, negociando alianzas internacionales y garantizando que el complejo equipamiento de audio e iluminación mantenga los más altos estándares de calidad en cada plaza.
El verdadero triunfo de El Exorcista radica en su capacidad para sumergir al espectador en una pesadilla en vivo. Tras agotar localidades de forma consecutiva en recintos de la Ciudad de México, y en Colombia, El Exorcista se estrenará a partir del próximo 23 de octubre en el Teatro México, del Centro Cultural Manolo Fábregas.