Estimados y muy queridos lectores:
Hoy en día, lamentablemente, el robo de celulares se ha vuelto una historia conocida: en la calle, en el transporte público y también en conciertos o eventos masivos.
No falta el amigo, conocido o familiar que sale de un evento y descubre que su teléfono desapareció, prácticamente sin darse cuenta.
Tal vez pienses que ese celular será revendido o desarmado para vender sus piezas. Pero ¿qué pensarías si te digo que algunos equipos robados terminan incluso en China? Sí, en China. Se han documentado redes de tráfico de teléfonos que cruzan fronteras para revenderlos. Policía Metropolitana de Londres.
Lo preocupante no es solamente perder el aparato. Si los delincuentes consiguen acceder a él, también pueden poner en riesgo la información que llevamos dentro.
¿Y para qué podrían usar esa información?
Para hacerse pasar por nosotros, intentar engañar a nuestros contactos, extorsionarnos o acceder a nuestras cuentas. El problema ya no sería únicamente cuánto costó el teléfono, sino todo lo que tenemos guardado en él.
Ahora bien, muchos pensamos que, por tener un iPhone, nuestros datos están completamente a salvo. Sus medidas de seguridad son importantes, pero eso no significa que podamos confiarnos. Lo mismo ocurre con Android: el riesgo también depende de cómo protegemos el equipo y de si alguien consigue conocer nuestro código.
Aquí conviene aclarar algo: tener una tarjeta vinculada al celular no significa que cualquiera pueda usarla. Apple Pay normalmente exige Face ID, Touch ID o el código del dispositivo; Google Wallet también requiere verificar la identidad, con algunas excepciones para transporte público. No debemos confundir la rapidez del pago con la ausencia de seguridad. Apple y Google.
Así que no se trata de confiar ciegamente en una marca, sino de aprovechar sus protecciones y cuidar nuestros accesos.
Ahora sí, te comparto algunos consejos:
- Considera separar tus operaciones bancarias. Si tienes la posibilidad, puedes utilizar un celular para el día a día y mantener otro, protegido y actualizado, en casa para ciertas operaciones. Es una opción, no una garantía de seguridad ni una obligación de comprar otro equipo.
- Revisa cómo recuperas tus contraseñas. Cuando el servicio lo permita, prefiere métodos más seguros que los SMS, como una aplicación de autenticación o una llave de seguridad. Pero no desactives la verificación en dos pasos si los SMS son tu única alternativa: sigue siendo mejor que no tener esa protección. CISA.
- Cuida tus códigos. Cuando desbloquees el celular o pagues con él, evita que alguien pueda observar lo que escribes. Esa precaución también cuenta.
Por último, revisa la configuración de los pagos de transporte sin desbloquear el teléfono.
Si tienes iPhone:
- Entra en Configuración.
- Busca Wallet y Apple Pay.
- Si aparece la opción «Tarjeta para abordar express», entra en ella.
- Selecciona «Ninguna» si no deseas utilizar esa función.
Este ajuste corresponde al transporte exprés; no es un interruptor general de seguridad para todas tus compras. El nombre y la disponibilidad pueden variar según la configuración del dispositivo. Documentación de Apple.
Si tienes Android y utilizas Google Wallet:
- Abre Google Wallet y toca tu foto de perfil.
- Busca «Configuración de verificación» y después «Pagos de transporte público».
- Mantén activada la opción «Se requiere verificación», si está disponible. Documentación de Google.
Sé que nada es infalible, pero estas precauciones pueden ayudar a dificultar el acceso a tu información. Vale la pena dedicarles unos minutos.
Y recuerda: mantente atento. Los delincuentes pueden aprovechar un momento de distracción; cuidar nuestro entorno y nuestros accesos también forma parte de la prevención.
Porque todo se ve mejor con: IRIS CON LENTES.
Estos son algunos de los consejos que te comparto, esperando que te sean útiles y que podamos leernos pronto.
IRIS con lentes
Karla Á. Anaya
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