**La Orquesta Atrile Primo y el Grupo Aymara se sumaron a Vocal Concertisten y a la Sociedad Coral Cantus Hominum en un encuentro de intercambio cultural en el Cenart
**Cerca de 150 voces participaron en el programa, que culminó con una interpretación de Cielito lindo
“Puentes que cantan. La música nos une” fue un concierto que reunió a agrupaciones de Alemania y México en el Auditorio Blas Galindo, del Centro Nacional de las Artes (Cenart), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, donde se presentaron obras como Qui tollis, de Felix Mendelssohn Bartholdy; la Misa Criolla, de Ariel Ramírez; Vilja-Lied, de Franz Lehár; Frühling und Sonnenschein, de Ernesto de Curtis, así como How engaging y Endless pleasure, de Georg Friedrich Händel, en un recorrido entre la tradición coral europea y la música latinoamericana.
La presentación en el Cenart –la noche del miércoles 8 de abril de 2026– se inscribe dentro de la gira que Vocal Concertisten realiza en territorio nacional, con actividades en distintos espacios culturales y recintos emblemáticos. Durante el recorrido, la agrupación desarrolló un intercambio artístico con músicos y coros mexicanos, lo que consolidó un proyecto de colaboración escénica y encuentro cultural.
La participación musical comenzó con Salmo 42, de Felix Mendelssohn, que interpretaron con la Orquesta Atrile Primo, integrada por instrumentistas mexicanos y la Sociedad Coral Cantus Hominum. Más adelante, se sumó el Grupo Aymara, agrupación fundada en 1979 y especializada en música autóctona y mestiza del continente americano, lo que aporto un toque de color entre las tesituras vocales.

Fueron cerca de 150 cantantes en el escenario, cuyo ensamble permitió una sonoridad coral amplia y equilibrada, resultado de la experiencia internacional del coro alemán y de la amplia y notable trayectoria de la mexicana Sociedad Coral Cantus Hominum. Se añadió la presencia de Leonardo Villeda, cuya portentosa voz dio profundidad a distintos momentos del programa. Su participación reforzó el carácter expresivo de la velada y la conducción musical del conjunto.
El director del Vocal Concertisten, Kristian Commichau, expresó su entusiasmo por presentarse en la Ciudad de México: “No es una coincidencia que nosotros, como coro alemán, estemos aquí en la Ciudad de México. Este viaje tiene una historia más larga. Queremos dar las gracias a los mexicanos por su increíble hospitalidad. Disfrutamos de la mejor comida del mundo y estamos rodeados de momentos culturales extraordinarios”.
El concierto fue recibido con entusiasmo por el público, que respondió con aplausos al término de cada pieza. Como momento final, las y los intérpretes ofrecieron Cielito lindo, canción tradicional mexicana en arreglo de K. Commichau, acompañados por el despliegue de una bandera mitad alemana y mitad mexicana, en un gesto que sintetizó el carácter del encuentro y sumó emotividad al diálogo cultural entre ambas naciones.
Con dicho concierto, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México establece desde la cultura un diálogo con el mundo, ya que el concierto “Puentes que cantan. La música nos une”, en el Centro Nacional de las Artes, refrenda su compromiso con la promoción de espacios de intercambio artístico internacional.