Por: Asael Grande
Fotografías: https://www.facebook.com/shakira/
La icónica artista internacional, Shakira, culminó su impactante serie de 13 shows sold out en el Estadio GNP Seguros, como parte de la gira global “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”. La estrella colombiana cerró esta exitosa etapa con más de 800 mil boletos vendidos solo en Ciudad de México y el récord de más shows con localidades agotadas en la historia de dicho inmueble, un logro sin precedentes para cualquier artista en el mundo.
En el inicio del concierto, Shakira fue escoltada hacia el escenario por 100 fans, compartiendo con ellos el inicio de una noche inolvidable que deslumbró en el escenario con una impactante colección de entre 8 y 10 cambios de vestuario, cada uno reflejando una faceta distinta de su esencia artística y su poder escénico.
Acompañada por sus excelentes músicos, Tim Mitchell (guitarrista y director musical), Brendan Buckley (baterista), Donald Alford II (bajista, reconocido por su trabajo con Kirk Franklin y Fred Hammond), Ihosvani Conyedo (percusión, violinista y pianista cubano, ha compartido escenario con Omara Portuondo y Rubén Blades), y Albert Menéndez (pianista y tecladista, graduado de la Universidad de Miami), la colombiana abrió su electrizante show con La Fuerte, imponiéndose en el escenario con un conjunto personalizado de Versace.
“Qué felicidad estar otra vez aquí en mi casa; trece conciertos en el Estadio GNP Seguros, es un sueño que ustedes me han hecho vivir, y que jamás se va a olvidar, todo ese cariño que me han dado; este país que amo, gracias por ser mi familia, definitivamente, no hay mejor reencuentro que en una lobita, México, esta noche por siempre, y para siempre, somos uno!”, fueron las palabras con las que la cantante colombiana dio la bienvenida al público capitalino.
Entre brazos del público que iluminaron de multicolores con sus pulseras el Estadio GNP Seguros, sonó un extenso catálogo de éxitos: Girl like me (cover de Black Eyed Peas, Las de la intuición, seguida de la infaltable, Estoy aquí (incluida en su primer disco, Pies Descalzos, de 1995). y Empire / Inevitable.
Con una puesta en escena de clase mundial, un repertorio que abarcó sus mayores éxitos y temas de su más reciente álbum (Las Mujeres Ya No Lloran, 2024) en su última noche en el Estadio GNP Seguros, Shakira entregó una experiencia musical a la altura de la artista más exitosa de todos los tiempos: Te felicito, TQG, Don’t Bother, Baby Cubs – Acróstico, Mermaid, Copa vacía / La bicicleta / La tortura, y Las Caderas, dieron paso al invitado especial de la noche: Beéle (cantante y compositor colombiano de ritmos urbanos como el dancehall, con sonidos caribeños), para cantar Hips Don’t Lie.
Desde el primer minuto, la euforia del público fue incontrolable en canciones como Chantaje, Monotonía, Soltera, y Whenever, Wherever, Waka Waka, y Loba, en las que los fans explotaron en gritos y emoción. Además, Shakira cantó por primera vez en esta gira, Dónde estás corazón, para sorpresa y emoción de todos los asistentes: “les tenía otra sorpresa preparada, es la primera vez que la tocamos en esta gira, no la pudimos ensayar mucho, ayúdenme a cantarla, bien fuerte, que nos escuchen en todo México!”, invitó Shakira, quien rumbo a la recta final de su último concierto en el Estadio GNP Seguros, interpretó Si te vas, Última, Ojos así, Pies descalzos, Sueños blancos, Antología, Día de enero/Los 10 Mandamientos de las Lobas, y BZRP Music Sessions #53.
Estos 13 conciertos en el estadio de conciertos más representativo de Ciudad de México, reafirman el estatus de Shakira como estrella mundial y reflejan la inigualable conexión que ha construido con el público mexicano a través de su extensa trayectoria, así como la relevancia de nuestro país en el escenario global del entretenimiento en vivo. México hoy ya es un referente y parada obligada para los artistas internacionales.
La historia aún no terminó en el Estadio GNP Seguros, el 1° de marzo, Shakira llevó su música al corazón de la ciudad: el Zócalo capitalino, uno de los espacios más emblemáticos y cargados de memoria colectiva en México. Fue el gran cierre de una gira que ya rompió récords, que movilizó ciudades enteras y que confirmó su lugar como fenómeno cultural mundial, redefiniendo su dimensión en nuestro país.