- El INCan realizó una exitosa reconstrucción de tobillo mediante una prótesis modular especializada
- El 90% de los pacientes pueden ser candidatos a procedimientos de preservación de extremidades
El tratamiento multidisciplinario y el desarrollo de técnicas de alta especialidad en ortopedia oncológica del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) de la Secretaría de Salud, logró preservar la extremidad de una paciente con un tumor maligno de tobillo mediante una cirugía de alta complejidad que permitió extirpar completamente el cáncer y reconstruir la articulación con una prótesis modular especializada evitando la amputación.
Este caso es un ejemplo del avance que ha alcanzado la cirugía oncológica de preservación de extremidades en México y refleja la capacidad del INCan para realizar procedimientos complejos en pacientes con tumores óseos poco frecuentes como el condrosarcoma, ofreciendo alternativas terapéuticas que incrementan las posibilidades de control de la enfermedad, preservar la movilidad, la independencia funcional y la calidad de vida.
El especialista en ortopedia oncológica adscrito al Departamento de Tumores de Piel, Partes Blandas y Óseos, Miguel Ángel Clara Altamirano, explicó que el condrosarcoma, es una neoplasia maligna originada en las células productoras de cartílago que representa el segundo tumor maligno primario de hueso y afecta principalmente adultos, por lo que impacta en la vida laboral, económica y emocional.
Señaló que los sarcomas óseos representan menos del uno por ciento de todos los casos de cáncer, su tratamiento requiere un elevado nivel de especialización debido a su complejidad y biológica.
En este contexto, destacó la labor del Departamento de Tumores de Piel, Partes Blandas y Óseos del INCan, un servicio especializado en la atención de neoplasias poco frecuentes y de gran complejidad, como los sarcomas de hueso y tejidos blandos, así como el melanoma y otros tumores cutáneos.
Señaló que el manejo de estos pacientes se realiza mediante un enfoque multidisciplinario en el que participan ortopedistas oncólogos, cirujanos oncólogos, oncólogos médicos, radiooncólogos, patólogos, radiólogos y otros especialistas, quienes trabajan de manera coordinada para establecer diagnósticos precisos, definir el tratamiento adecuado y ofrecer alternativas terapéuticas que permitan preservar la función y mejorar la calidad de vida de las y los pacientes.
Este caso de éxito fue un desafío quirúrgico excepcional, debido a que el tumor se localizaba en el tobillo, una de las articulaciones más pequeñas y anatómicamente complejas del cuerpo humano.
Clara Altamirano detalló que esta región concentra estructuras óseas, tendinosas, vasculares y nerviosas indispensables para la marcha, por lo que el principal reto consiste en eliminar completamente el tumor sin comprometer dichas estructuras y conservar una extremidad funcional.
El especialista recordó que hace dos décadas la mayoría de estos pacientes eran tratados mediante amputación, debido a que el condrosarcoma convencional presenta una característica que limita otras opciones terapéuticas: es resistente tanto a la quimioterapia como a la radioterapia en las dosis convencionales.
Afirmó que actualmente, entre el 80 y el 90 por ciento de los pacientes con sarcomas óseos son candidatos a procedimientos de preservación de extremidades, en tanto la enfermedad sea diagnosticada oportunamente y el tratamiento se realice en instituciones especializadas.
La intervención se realiza en un lapso de entre dos y 10 horas, y consiste en la extirpación completa del tumor en donde se reconstruye el tobillo mediante la colocación de una prótesis modular diseñada específicamente para cirugía oncológica.
Precisó que, a diferencia de las prótesis convencionales, este tipo de implantes permite sustituir segmentos óseos extensos y adaptarse al tamaño exacto del defecto ocasionado por la resección tumoral, evitando diferencias en la longitud de la extremidad y favoreciendo una marcha funcional.
Después de la cirugía, la paciente inició un programa integral de rehabilitación física para recuperar progresivamente la marcha y adaptarse a la nueva articulación, proceso que constituye una etapa indispensable para alcanzar una recuperación funcional.