Habrá lágrimas, risas y mucho baile: así define Claudia Vázquez la noche en que “La Culpa es de los 80’s VIP” hará que el público viaje a esos años dorados en los que crecimos con CÓDIGO ZERO, Fandango, Kenny y Los Eléctricos, Microchips, Ritmo Peligroso, Fresas con Crema y, por supuesto, Postdata. En el escenario del Foro Alboa Artz Pedregal, la cita será el sábado 28 de febrero, con un elenco que promete versiones renovadas de los clásicos, pero sin traicionar su esencia.
“Voy sola con los éxitos de Postdata, siempre hemos sido un grupo que se caracteriza por temas solistas, así que no habrá problema para ajustar el espectáculo, lo vengo haciendo desde hace mucho tiempo, aunque hagamos fechas juntos”, cuenta Claudia en entrevista. Entre el repertorio no faltarán las canciones que el público espera: “Ingrata”, “Viva el amor, viva la paz” y “¿Quién te cantará?”, temas que la consolidaron en la memoria colectiva.
Para Claudia, la década de los ochenta fue mucho más que una moda: “La música de los ochentas para muchos fue la mejor, en letras, en música, en modo de vivir, en educación, en muchas cosas”. Asegura que las nuevas generaciones han crecido con padres que les inculcaron esas canciones, y eso ha permitido que “crezcan con una cultura musical tan inocente y tan bonita”.
“La música de los ochentas se vuelve un oasis, un espacio para relajarte, para disfrutar, para hablar bonito, sentir bonito, para recordar tantas cosas bellas, pero también para generar nuevos recuerdos”, explica. Para ella, los conciertos como éste son una oportunidad de despertar memorias en olores, sonidos y sabores, pero también de crear historias nuevas con la chaviza que se acerca curiosa a conocer a los intérpretes originales.
De padres a hijos,
un mismo coro
El público objetivo de “La Culpa es de los 80’s VIP” ronda los 40 años en adelante, pero muchos asistentes llegarán acompañados por sus hijos, deseosos de conocer a quienes hicieron famosos los temas que hoy escuchan en playlists nostálgicas. “Eso es un agasajo”, dice Claudia, convencida de que la nostalgia también puede ser un punto de encuentro generacional.
“Antes había estilo, talento, había muchos cantantes con chispa, personalidad, lo que hoy no se encuentra. Creo que eso es lo que se ha mantenido; en mi caso vivo de lo mismo, mi instrumento es la voz y la tengo trabajando todo el tiempo, hay que amar lo que haces y cuidarse”, afirma. Por eso, cada show se convierte para ella en un compromiso con la gente que la ha seguido desde aquellos años de radio, televisión y programas musicales que marcaron su carrera.
Todo en versión rock,
sin perder la esencia
Aunque el cartel recuerda a los grandes tours de nostalgia, Claudia subraya que este montaje tiene un sello muy particular. “Lo peculiar de este show es que no vas a ver un 90’s Pop Tour donde se reúnen siempre y tocan sus éxitos como los escuchaste siempre; aquí no”, explica. Código Zero, banda de rock ochentera, será la responsable de acompañar como músicos base, llevando los temas de cada proyecto a un formato totalmente rockero.
“Código Zero son rockeros y serán nuestros músicos, así que llevarán nuestros temas a ese estilo, todo va a ser en rock, eso es atractivo y diferente sin perder la esencia”, adelanta emocionada. Además de los clásicos de cada agrupación, se tiene previsto interpretar “Trienios”, tema de Código Zero que habla justamente de los años ochenta, y una canción de Alaska, para rendir tributo a la escena iberoamericana de la época.
Una cita para fans… y para
quienes descubren los 80
El cartel reúne a representantes de proyectos como Fresas con Crema —que subirán por primera vez al escenario después de muchos años—, Ritmo Peligroso, Fandango, Microchips y otras figuras que hicieron historia en la radio mexicana. Claudia confiesa que fue precisamente al ver a Daniela, de Fresas con Crema, anunciando su participación cuando decidió que ella también tenía que estar ahí: “Contacté a Dany y por medio de ella pude hacerlo, estoy feliz, vivimos realmente la década de los ochentas, su vida, sus promociones, la radio, la televisión de esa época, estoy como niña”.
Tras la parada en la Ciudad de México, la gira contempla presentaciones en Monterrey y Guadalajara, para luego volver a la capital y seguir llevando este viaje musical a más plazas del país. “Quiero proyectarle a la gente la energía que tengo, me gusta interpretar más que cantar, quiero que se lleven esas reacciones, esas emociones, que participen”, resume Claudia, lista para convertir la nostalgia en una fiesta colectiva.