Fotos: Liliana Estrada /OCESA
Una de las bandas más icónicas del rock-pop en español, Hombres G, regresó a México con su aclamada gira “Los Mejores Años de Nuestra Vida”. Ante 10 mil fanáticos que abarrotaron el Auditorio Nacional, David Summers, Dani Mezquita, Rafa Gutiérrez y Javier Molina revivieron viejos amoríos y pusieron a bailar a una audiencia que ha coreado sus éxitos durante cuatro décadas. Con una auténtica colección de himnos, la agrupación demostró que sus clásicos no son simple nostalgia, sino un presente vibrante que une a múltiples generaciones.
Desde los primeros acordes, el cuarteto original dejó en claro una premisa fundamental: no se subieron al escenario para mimetizarse con el recuerdo de las carpetas escolares forradas en los años ochenta. El arranque del directo, abriendo de forma homónima con el tema “Los mejores años de nuestra vida”, estableció el manifiesto de la noche: mirar hacia atrás con orgullo, pero con la potencia acústica de músicos en su plenitud técnica.
La banda estuvo arropada por una espectacular sección de vientos y metales que inyectó un renovado músculo funk y ska a su repertorio de siempre. Con esta potente energía, David Summers ofreció unas cálidas palabras de bienvenida que desataron la euforia colectiva: “nosotros felices de compartir esta noche, de volver a nuestro México Querido; es un placer, siempre, compartir con vosotros; vamos a cantar un montón de canciones, que vais a cantar con nosotros, y por encima de todo, como siempre, vamos a pasarla de puta madre! Son, ya 40 años viniendo aquí, hemos ido a México más que a muchas ciudades de España, es increíble, y siempre con este cariño, con este público tan maravilloso, que es nuestro mejor patrimonio que tenemos, en todo este país acojonante que conocemos de arriba a abajo, pero, estar en esta ciudad es muy especial, nos sentimos absolutamente como en casa, totalmente nos sentimos mexicanos cada vez que venimos aquí!”.
Con los ánimos a tope, ‘los G’ continuaron la velada con el clásico El ataque de las chicas cocodrilo, seguida de un dinámico combo que incluyó No te escaparás, Una mujer de bandera, En mi coche y Sólo otra vez. Ante una imponente escenografía conformada por una gran pantalla central, dos laterales, una pantalla LED en medio del público y siluetas con el logotipo de la agrupación, el viaje musical siguió con Chico, tienes que cuidarte, Me siento bien, Si no te tengo a ti y Un par de palabras.
Inteligentemente estructurado, el concierto transitó por distintas capas emocionales. Summers manejó el ritmo del recital alternando baladas románticas e himnos de medio tiempo con momentos de absoluto gamberrismo e irreverencia, regalando interpretaciones memorables de Te necesito, Dos imanes, Huellas en la bajamar y ¿Qué soy yo para ti?
Lo verdaderamente fascinante de este tour fue observar cómo Hombres G ha logrado romper la barrera del tiempo. En un mismo espacio convivieron quienes vivieron el fenómeno fan original en 1985 y jóvenes de veinte años que corearon temas como Lo noto, Te quiero e Indiana con idéntica o incluso mayor pasión.
Esta gira coincide, además, con un momento de gran exposición mediática para la banda, impulsada por el estreno de su serie documental en Movistar Plus+ y los preparativos de su próximo álbum de estudio, “Acojonante”, del cual sonó en vivo su primer sencillo: Gilipollas.
Tras interpretar Nassau, el bloque de cierre transformó el recinto en un karaoke masivo e incontrolable. Éxitos como Suéltate el pelo, Visite nuestro bar, Temblando, y las infaltables Marta tiene un marcapasos, Venezia y Devuélveme a mi chica, convirtieron el Coloso de Reforma en una liturgia colectiva de brincos y coros ensordecedores.
A cuatro décadas de trayectoria, Hombres G esquivó con maestría la trampa de la decadencia apelando a lo que mejor saben hacer: divertirse y sonar impecables. Su show no fue un lamento por los tiempos pasados, sino la rotunda confirmación de que los mejores años de nuestras vidas están ocurriendo justo ahora. Un directo imperdible, enérgico y profundamente conmovedor que demostró que Hombres G no es sólo una banda: es una historia de amistad, constancia y talento que sigue resonando con la misma fuerza de siempre.