La escena del pop independiente cuenta con una nueva y potente voz dispuesta a desafiar las estructuras convencionales de la música comercial. Yulianna, cantautora emergente identificada en plataformas digitales como @okyulianna, ha capturado la atención de la crítica y del público tras la publicación de su esperado trabajo discográfico de larga duración titulado Sirena.
La cantautora independiente redefine las fronteras del pop contemporáneo en su álbum debut, consolidando un viaje sonoro marcado por la electrónica, la producción de Misha González y la transformación del dolor en arte. En entrevista con esta casa editorial, Yulianna comentó sobre el pilar de Sirena:
“Estoy muy emocional, estoy muy contenta de que, por fin, haya salido este proyecto, es mi primer álbum debut; la historia surge hace poco más de dos años, viví una relación tóxica en donde el amor no era bonito, era un tormento muy fuerte, y yo pensaba que nunca me iba a poder recuperar de ello, sentía que mostrar mis sentimientos me iban a doler mucho, pero me di cuenta que mis letras eran situaciones que otras personas pudieran estar sintiendo, entonces, empecé a transformar esos sentimientos en canciones, me di cuenta que todas las canciones del disco eran parte de un universo, y que esa historia la quería contar de principio a fin, y fue muy bonito el volverme a reconstruir y hacer estas canciones, y siento que el álbum es muy íntimo, muy emocional”.
Lejos de los lugares comunes del género, la propuesta de la artista se posiciona firmemente dentro del terreno del pop experimental, un espacio donde la libertad creativa y la vanguardia electrónica se encuentran para edificar una identidad sonora propia: “el nombre del disco, Sirena, fue idea de mi mánager, yo ya tenía la idea de hacer algo con el mar, siempre me he sentido muy conectada con el agua, yo sentía que el agua era como buscar un equilibrio, y el mar era como mi sociedad, y Sirena justo era un de las canciones”.
Su capacidad para amalgamar bases melódicas accesibles con atmósferas electrónicas densas y texturas vanguardistas. Este rico entramado instrumental sirve como el escenario perfecto para el verdadero motor del disco, la honestidad lírica: “fueron dos años de escribir canciones, el disco tiene una mezcla de ritmos latinos, con tecno, hay momentos de fusión, hay afro, es un álbum al que le puse mucho cariño, y espero que la gente pueda conectar con mi disco, grabé diez videos musicales en dos semanas”.
A lo largo de la producción, la artista recurre de manera recurrente a metáforas ligadas al agua, los entornos oceánicos y la mitología marina para procesar y narrar vivencias personales de alta complejidad emocional. Temas como las rupturas sentimentales dolorosas, la traición y los procesos internos de reconstrucción y empoderamiento se transforman, a través de su pluma, en poesía sonora.
Con Sirena, Yulianna no solo firma un debut sólido, sino que se establece como una de las promesas más interesantes del pop alternativo actual, demostrando que la música independiente tiene el poder de sanar, transformar y, sobre todo, innovar: “me gusta más hacer live shows, siento que conecto más con el público que en el estudio, me transformo en una versión mía que siempre quiero mostrar, hay mucha energía, hay baile, canto, es muy bonito”.
Sirena incluye las canciones: Fíngelo, 0 a 100, Azul, Luna, Coral, Tsunami, Todo Claro, Quebrándome, Sirena, No Más Agua.