Con historias revolucionarias que rompieron la barrera de la discapacidad
La periodista Bárbara Anderson presentó su nuevo libro Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad, un álbum ilustrado que reúne historias de inventos nacidos a partir de una necesidad específica, pero que hoy forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.
Con ilustraciones de Alejandra Saavedra y un texto especial de Vinton Cerf, pionero del internet, la obra busca resignificar la discapacidad como un detonante de creatividad.
En entrevista, Anderson explicó: “El lanzamiento ha sido interesante en colegios, un poco mi idea era poner el acento en una visión positiva alrededor de la discapacidad, porque generalmente se vincula con la falta de capacidad, con denuncia, con barreras, cuando en realidad es un gran disparador de creatividad e innovación. Me parecía interesante llegar a las infancias, que no están tan permeadas de este tipo de contenidos, pero desde un lugar de conocimiento”.
Historias detrás de los inventos
El libro recopila casos como el teléfono, los teclados, los guantes de látex o el texto predictivo, desarrollos que originalmente respondían a necesidades específicas “Elegí las historias más revolucionarias, la idea era hacer una primera limpieza de aquellos que fueron para personas con discapacidad, pero que usamos todos. El teléfono, por ejemplo, fue para una mamá sorda, pero hoy lo usamos todos”, explicó.
También destacó otros casos: “El teclado, la máquina de escribir, los teclados de las computadoras son otro ejemplo, que fueron hechos para una minoría específica, pero a la larga el resto de la humanidad los terminamos usando”.
La autora reconoció que el proceso de documentación fue uno de los mayores retos del proyecto “Ha sido muy complicada la investigación documental, porque cada invento ha sido registrado, pero se patenta el invento, no la historia. En el Smithsonian, en bibliotecas en Estados Unidos, hoy en día con la IA ayuda, pero aún así fue complejo. Algunos casos requirieron métodos tradicionales con investigación empírica, periódicos y otras fuentes”, señaló.
Uno de los ejemplos más difíciles fue el origen de la máquina de escribir: “Fue la que más trabajo me costó armar, porque tiene muchos padres… desde Olivetti hasta otros inventores. Fue difícil, pero fue de mucha ayuda encontrar ‘The Blind Countess’, en base a ese libro terminé en el pueblo donde se inventó”.
Inventos que nacen del amor
Entre todas las historias, hubo una que sorprendió particularmente a la autora “Los guantes de látex es la historia que más me sorprendió, porque empezaron como para cuidar un problema dermatológico y hoy han salvado millones de vidas. Hoy hasta los chefs los usan, cuando todo empezó por un médico enamorado de una enfermera”.
El vínculo de Anderson con estos temas también es personal, ya que su hijo Luca vive con parálisis cerebral “Estoy muy involucrada en estos temas gracias a Luca, mi hijo y como buena periodista todo me llama la atención sobre la parálisis cerebral, pero no hay mucha información, no hay directorios, manuales, acompañamiento médico; todo avanza con redes de información”, comentó.
También señaló carencias en el ámbito institucional: “Las organizaciones alrededor de cada discapacidad les falta entrenamiento en comunicación, entonces hay que trabajar en eso”.
Falta de contenidos para las infancias
La autora subrayó la necesidad de generar más materiales dirigidos a niños y niñas “Hay mucha información en estos temas y una necesidad de incorporar a estas minorías al arte, al espectáculo, al deporte. Me parecía que hacía falta más información para las infancias; no hay libros para ellos en México”, afirmó.
La respuesta del público ha sido positiva e incluso inesperada “La repercusión ha sido buena. Tengo muchos adultos que me escriben diciendo que no sabían, que es un libro fascinante; compran el libro para sus hijos y terminan devorándolo ellos. La primera sorpresa es que no está hecho para adultos, pero les gusta”.
Sobre el futuro, Anderson adelantó: “Me gustaría hacer una segunda parte de este libro, hay mucho de qué hablar sobre esos avances tecnológicos que le debemos a la discapacidad”.
Además, el libro ya está disponible en distintos formatos: “Está en ebook, en papel, en audiolibro, con un formato muy bonito, decorado sonoramente”, disponible en librerías de prestigio. Y no descarta llevarlo a otros formatos: “Me encantaría que se convirtiera en dibujos animados alguna vez, pero ya lo iremos viendo”.