El abogado, escritor y productor Ernesto Millán Juárez presentó con éxito su obra en la Biblioteca de México y alista su temporada formal para 2027 en Toluca y la capital del país
¿En qué momento una conducta de control cotidiano se transforma en una agresión irreparable? ¿Por qué la sociedad y las instituciones siguen normalizando los micromachismos hasta que derivan en tragedia? Estas interrogantes vertebran “El Instante”, proyecto escénico impulsado por el abogado, exservidor público y dramaturgo Ernesto Millán Juárez, el cual tuvo su primer acercamiento con el público mediante una concurrida lectura dramatizada en el Foro Polivalente Antonieta Rivas Mercado de la Biblioteca de México.
La recepción de este primer ejercicio escénico demostró la pertinencia y urgencia de abordar el tema sin concesiones ni eufemismos “Se puede decir que fue el primer ejercicio que realizamos de esta obra”, compartió Millán Juárez en entrevista. “Nos fue muy bien, la gente la aceptó, le gustó mucho, yo salí muy contento. Es una obra que trata del machismo y cómo un hombre puede ir modificando sus conductas hasta llegar a la violencia extrema contra las mujeres, que es precisamente el feminicidio. De eso trata la obra y la gente salió bastante impresionada con la forma en que está manejada la temática”.
Lejos de partir de una premisa meramente teórica, “El Instante” se nutre de la experiencia directa de Ernesto Millán en el servicio público, ámbito en el que laboró durante más de 27 años. Su contacto con la crudeza del fenómeno se agudizó entre 2016 y 2017, cuando le correspondió participar activamente en la puesta en marcha de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en el Estado de México, su entidad de origen.
“Al trabajar en esta actividad, yo fui descubriendo cómo hay tantas cosas por hacer para prevenir el feminicidio y fui constatando también que la indiferencia gubernamental, la irresponsabilidad gubernamental deja todo a la deriva y no se realizan las acciones”, denunció el autor.
En aquella época, rememoró, impulsó esfuerzos interinstitucionales de gran calado, tales como la campaña de difusión “No permitas que las arranquen de nuestro lado”, así como mesas de coordinación entre el Poder Judicial y la entonces Procuraduría General de Justicia estatal para revisar expedientes estancados y garantizar sentencias firmes contra los agresores. No obstante, lamentó el abandono en el que han caído estas figuras jurídicas al paso de los años.
“Lamento mucho que haya sido esporádico. A nivel nacional ya hay muchos estados con alerta y tristemente esta figura se ha dejado en una desatención absoluta. Y ahí es donde entra el coraje, ahí es donde entra un poquito desde mi perfil como abogado ver que existen los instrumentos jurídicos para resolver los problemas, pero la indiferencia gubernamental deja todo a la deriva”, aseveró.
El autor cuestionó el letargo administrativo en la actualidad: “Y eso que hay una mujer presidenta, entonces dejan las cuestiones ahí en vez de darle seguimiento. Eso es lo que me causa mucho dolor: ver que en nuestro país realmente no avanzamos por esta indiferencia”.
“Disertación contra la violencia feminicida”
La inquietud de profundizar en las raíces sociopolíticas y jurídicas del delito llevó a Millán Juárez a escribir y publicar la obra editorial Disertación contra la violencia feminicida, texto que actualmente prepara la circulación de su segunda edición “En 2017 terminó mi encargo en el gobierno estatal, quise aprender más sobre el feminicidio, no encontré un libro lo suficientemente armado para poder conocer del tema y entonces me di a la tarea de escribirlo”, explicó. “Tiene un enfoque sociopolítico y jurídico; ya viene la segunda edición, está por salir en un mes, mes y medio, y entonces fue como empecé a involucrarme con el tema del combate al feminicidio”.
A partir de estas investigaciones, el especialista trazó una postura contundente respecto al perfil de los victimarios, rechazando generalizaciones que diluyan la culpa individual y estructural “Quienes matan a las mujeres pues son los hombres; los hombres, los machos digo yo: los machos y los machos misóginos. Yo no estoy de acuerdo cuando se dice ‘son los hombres’, porque no, los hombres no matamos mujeres; los que las matan son los machos misóginos. Y entonces, para poderlo resolver, es un tema que tenemos que analizar los hombres. Es un error conceptual pensar que es una circunstancia que se puede atender solamente desde el feminismo”.
En el terreno dramático, “El Instante” traslada al espectador a un entorno opresivo y claustrofóbico: el locutorio de un centro penitenciario. Allí, un hombre privado de la libertad por el delito de feminicidio se encuentra cara a cara con el defensor de oficio asignado a su causa “La obra habla de un feminicida que cae en el reclusorio, pide defensor de oficio; el defensor de oficio no lo quiere defender porque a él no le gusta defender esos casos, sin embargo, por el perfil, el jefe le dice: ‘Pues si no te estoy preguntando, te toca atenderlo y va’. Entonces él lo asume y cuando se encuentran en el locutorio empieza una serie de diálogos muy profundos que van haciéndole descubrir a este hombre que era un macho”, detalló Millán sobre el argumento.
La tensión dramática estalla cuando el imputado niega su propia condición machista: “Él lo niega incluso cuando el defensor se lo sugiere, le dice: ‘No, yo no soy un macho’. Y le contesta el defensor: ‘Pues desde el momento en el cual tú empezaste a controlarla, ya eras un macho; y ese machismo es el que te fue llevando hasta este suceso donde la privaste de la vida’. Entonces va in crescendo la obra, van descubriendo todas estas actitudes de control que ejercen los machos sobre las mujeres hasta donde le dice: ‘Pues llegaste al instante donde la privaste de la vida’. Por eso la obra se llama El Instante“.
El descontrol de las emociones y el llamado a los jóvenes
Basada en un caso verídico que Millán Juárez expuso anteriormente en conferencias formativas dirigidas a jóvenes estudiantes de preparatoria en el Estado de México, la puesta en escena busca desmitificar el mito del “arrebato pasional” involuntario y visibilizar la cadena de advertencias previas “Se los ponía de ejemplo: cómo este personaje, el feminicida, asesina a la mujer por un acto reflejo en un momento de ira. Y te puedo decir que muchos feminicidios se cometen en ese contexto, cuando el macho pierde los estribos y desencadena la ira y la fuerza en contra de su pareja habitualmente, mujeres que han depositado la confianza en ellos y las privan de la vida”, advirtió.
Ante ello, dirigió un mensaje directo a la juventud varonil sobre la autorregulación emocional y las consecuencias legales de sus actos: “Es el control de las emociones y yo se los decía a los jóvenes: ‘¡Aguas!, nunca permitan que la ira los domine, siempre hay que saber controlarnos para evitar llegar a cometer un delito donde la penalidad va de los 60 años hacia arriba’. Mucha gente no sabe que son penalidades arriba de los 60 años; por eso la obra de teatro sacude conciencias y dota de información a los espectadores para que sepan de qué va este problema”.
La deconstrucción masculina:
una responsabilidad histórica
Al cuestionarle sobre cuál debe ser el punto de partida para desarticular estas violencias, el dramaturgo apuntó hacia la toma de conciencia colectiva y el compromiso activo de los hombres, evitando que la causa recaiga exclusivamente sobre los hombros de las mujeres.
“Es tomar conciencia. Debemos como sociedad tomar conciencia, dejar de partir las responsabilidades. Yo veo que es poco acertado que se tenga la idea de atenderlo desde el feminismo. Los grandes sucesos de la historia, como el voto de las mujeres, hubo activistas como Hermila Galindo, pero irónicamente Hermila Galindo era secretaria auxiliar de Venustiano Carranza. Entonces yo te puedo decir que los grandes cambios a favor de las mujeres siempre han venido impulsados desde la voluntad y la comunidad de los hombres hacia esos fines”.
Tras el éxito del formato semimontado en la Biblioteca de México, la producción de “El Instante” se encuentra consolidando alianzas con colectivos, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil con el propósito de llevar el montaje a escenarios formales a inicios del próximo año en Toluca y en la Ciudad de México.