- El Seguro Social invitó a madres, padres y cuidadores a reforzar la prevención en el hogar,
mediante educación, autocuidado y reducción de riesgos. - La doctora Claudia Berenice Hernández Valverde adscrita a la Unidad de Quemados del
Hospital de Traumatología y Ortopedia en Magdalena de las Salinas, indicó que en 2025 se
atendió a 332 menores; 10 por ciento requirió hospitalización. - Recordó una serie de recomendaciones para la prevención de este tipo de accidentes:
mantener fuera del alcance de niños los líquidos calientes, restringir su acceso a la cocina,
verificar la temperatura del agua antes del baño, evitar la pirotecnia y desalentar el participar
en retos peligrosos de redes sociales.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hizo un llamado a madres, padres y personas cuidadoras a
fortalecer las medidas de prevención en el hogar, al advertir un incremento en la atención de pacientes
pediátricos con lesiones por quemadura, muchas de ellas prevenibles mediante la cultura de prevención y
educación en el autocuidado.
La doctora Claudia Berenice Hernández Valverde, cirujana plástica certificada adscrita a la Unidad de
Quemados del Hospital de Traumatología y Ortopedia “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, en Magdalena
de las Salinas, subrayó que esta unidad funge como hospital de referencia nacional y registra una alta
demanda de atención pediátrica especializada.
De acuerdo con los registros de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Traumatología
y Ortopedia “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, Magdalena de las Salinas en Ciudad de México, durante el
año 2025 se otorgaron 332 valoraciones a niñas, niños y adolescentes con quemaduras, de las cuales
alrededor del 10 por ciento requirió hospitalización e intervenciones quirúrgicas en estancias prolongadas.
La especialista del Seguro Social destacó que el número de internamientos mostró un aumento relevante
respecto a años previos, al pasar de 217 casos en 2024 a 332 en 2025, lo que representa un incremento
cercano al 50 por ciento.
Explicó que la mayoría de estos eventos ocurre en el entorno doméstico. “El 90 por ciento de las
quemaduras en niños menores de cinco años suceden en el hogar, principalmente en la cocina y en el baño,
y son prevenibles hasta en un 95 por ciento”.
Hernández Valverde señaló que la causa más frecuente en la primera infancia son las escaldaduras por
líquidos calientes, como sopas, caldos o agua; mientras que en adolescentes se identifican lesiones
asociadas con la manipulación de sustancias inflamables y la imitación de retos difundidos en redes
sociales.
En ese sentido, la doctora del IMSS alertó sobre la falta de cultura de prevención y el uso de prácticas
riesgosas ante una quemadura. “Frecuentemente encontramos que antes de acudir a atención médica
especializada se aplican remedios caseros como pasta dental, clara de huevo, mostaza o incluso cal, lo que
agrava la lesión y profundiza la quemadura”.
Enfatizó que las consecuencias de una quemadura grave trascienden la etapa aguda del accidente: las
lesiones generan dolor intenso, hospitalizaciones prolongadas y cirugías secuenciales, además de secuelas
físicas, psicológicas, sociales y económicas de largo plazo.
“Una vez que ocurre una quemadura, la vida de un niño no vuelve a ser igual”, puntualizó la doctora Claudia
Berenice Hernández Valverde.
Por ello, recordó una serie de recomendaciones dirigidas a madres, padres y cuidadores para la prevención
de este tipo de accidentes: mantener fuera del alcance de niñas y niños los líquidos calientes, restringir su
acceso a la cocina, verificar la temperatura del agua antes del baño, evitar por completo el uso de pirotecnia,
supervisar el consumo de contenidos digitales y desalentar la participación en retos peligrosos difundidos
en redes sociales.
La doctora Hernández Valverde destacó que la educación temprana en autocuidado resulta clave para
reducir este tipo de lesiones y señaló la importancia de implementar programas preventivos desde el nivel
preescolar. Asimismo, reconoció el impacto positivo de experiencias estatales y comunitarias enfocadas en
la prevención de quemaduras.
Refrendó el compromiso de la UMAE Hospital de Traumatología y Ortopedia “Dr. Victorio de la Fuente
Narváez” y de la Unidad de Quemados de brindar atención integral con calidad y calidez, en caso de
necesitarse, mediante un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos plásticos, personal de
enfermería especializada, psicología, psiquiatría, nutrición y rehabilitación.
Añadió que la coordinación entre familias, escuelas, personal de salud e instituciones resulta fundamental
para disminuir la incidencia de estas lesiones y proteger el desarrollo y bienestar de la población infantil y
adolescente. “La prevención de quemaduras en niñas, niños y adolescentes es un compromiso de todos”.