Una obra que pone la salud mental sobre la mesa
Ari Telch regresa a los escenarios con “D’Mente”, un monólogo que se ha convertido en una herramienta de conciencia sobre salud mental y que ahora llegará al Teatro Las Torres el próximo 23 de mayo a las 7:00 de la noche.
En entrevista, el actor habló desde su experiencia personal como paciente bipolar y desde su compromiso con visibilizar un problema que afecta a millones de mexicanos “Estamos hablando de un órgano que se enferma como cualquier otro, se llama cerebro y dicta tu manera de pensar, de sentir, la manera en que comes, duermes, tu autoestima, la forma en que te relacionas con los demás”, explicó Telch.
Para el actor, era fundamental “alzar la mano y comenzar a hablar de esto con naturalidad”, y por eso decidió abordar el tema desde el humor “Lo que hacemos en la obra es contar esta historia privilegiando la comedia por sobre todas las cosas”, señaló.
El camino del diagnóstico
Telch habló sin filtros sobre su condición: “Yo tengo trastorno bipolar, es conocido, no. Soy un bipolar que alzó la mano”. Explicó que el diagnóstico fue solo el inicio de un proceso más complejo: “Tienes que entender qué es lo que te sucede y tienes que entender que te tienes que medicar”.
El actor dimensionó el problema en México al señalar que “tenemos 15, 16 millones de mexicanos con trastorno de ansiedad generalizada” y “otros 14 y medio que padecen depresión, que es una enfermedad terrible, que en el 10% de los casos llega al suicidio”.
Además, alertó que “el suicidio adolescente ya es la segunda causa de muerte en jóvenes”, un rango que antes abarcaba de los 15 a los 24 años y ahora se extiende “de los 11 a los 31”.
Romper el estigma del psiquiatra
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la necesidad de desmitificar la figura del psiquiatra “El psiquiatra no es peligroso, el psiquiatra es un médico, estudió medicina como todos los demás”, aseguró.
Telch incluso propuso un ejercicio: “Si tú tienes una infección en la garganta y tu vecino es psiquiatra, tócale la puerta y dile, doctor, ¿no me revisas la garganta, por favor, y me recetas un antibiótico? Y te lo va a recetar, es un médico”. Con contundencia, concluyó: “Es absurdo en este momento temerle a un médico en pleno siglo XXI”.
Los hombres y la resistencia a pedir ayuda
Al hablar sobre las diferencias de género en la búsqueda de atención, Telch reconoció que “los hombres somos menos de buscar ayuda”. Explicó que muchos piensan “yo puedo con todo, no puedo verme débil frente a mi pareja, frente a mi familia, no les puedo decir que estoy buscando ayuda porque yo puedo solo”.
Esta resistencia, advirtió, lleva a la automedicación: “El ser humano está utilizando el alcohol como medicamento”. Puso como ejemplo: “Tú tienes un grave trastorno de ansiedad, no pides ayuda, pero cuando tomas, te pones alegre, te pones contento, te pones a escuchar música, es un ratito, un paliativo”.
El impacto de las pantallas en niños y adolescentes
Telch también dedicó parte de su mensaje a alertar sobre el uso desmedido de dispositivos electrónicos “Tenemos que educarnos nosotros como padres para poder ayudar a nuestros hijos”, dijo, y propuso medidas concretas: “Ya son las 10 de la noche, dame ese aparato que tienes, dmelo. Yo te lo regreso mañana, cuando llegues de la escuela”.
Advirtió que muchos niños están “metiendo debajo de las cobijas en la noche, 11, 12 de la noche, ya tienen un amigo en Chile, tienen otro amigo en Rumania y otro en Hungría y están jugando videojuegos, recibiendo estímulos visuales, estímulos auditivos y el cerebro no descansa”.
El resultado, según el actor, es claro: “Irritabilidad, al ir a la escuela no desayuna y bueno, pues tienes un problema, su cerebro se enfermó, se descompuso”.
Señales de alerta y cuándo pedir ayuda
Al hablar de focos rojos, Telch enumeró varios signos de depresión: “Cuando una persona se aísla, deja de relacionarse, deja de hacer las cosas que normalmente hacía para sentirse bien, ya no se relaciona socialmente, deja de comer o come demasiado, está encerrado y de pronto ya está usando el alcohol o cualquier otra droga como medicamento, necesita atención médica”.
Y enfatizó: “No necesita tu regaño y que le digas que es un flojo y un borracho”. Advirtió que cuando la ayuda llega tarde, “muchas veces ya no llega, porque desgraciadamente la gente toma la opción equivocada para abandonar el dolor, que es quitarse la vida”. Por eso insistió: “Tenemos que hablar de esto sin tapujos”.
El impacto de la obra
Sobre la recepción del público, Telch invitó a consultar la página “Ari Telch y Mente Teatro” para leer testimonios “Hay apapachos de familias a las que has ayudado porque se han decidido a buscar a un médico para atender su enfermedad, y les ha cambiado la vida”, comentó.
Aunque ha habido acercamientos de gobiernos municipales y estatales para llevar la obra a otros espacios, Telch reconoció que “desgraciadamente pues tampoco tienen una estructura o tienen personal capacitado para poder llevar este divertimento junto con la plática de los psiquiatras y de los psicólogos”.
Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de institucionalizar estas presentaciones en el futuro.