Carlos Macías, Daniel Riolobos, Salvador Rivera y otros, entre los afectados
El restaurante “Casa regia” tuvo que cerrar sus puertas. Tras 18 años de existencia y operación en diversos puntos de la CDMX, este lugar emblemático, al que acudían personajes de la política, periodistas, comunicadores, actores, actrices, cantantes, vivió sus últimos días hace un par de años cuando, instituciones gubernamentales clausuraron el recinto, ubicado en la colonia Anzures (Darwin, esquina Leibnitz), en el predio que antes ocupaba otro negocio: “Las Mercedes”, cuyo dueño “heredó”, sin avisarle al nuevo inquilino, de los avisos que tenía el inmueble por parte de las autoridades correspondiente, por carecer de un protocolo de protección civil.
Una vez clausurado, comenzó el viacrucis de Bruno Aviña, empresario que, tras muchos meses de litigios y de pagar las deudas administrativas que tenía el lugar, por fin logró que quitaran los sellos de clausura.
Sin embargo, el asunto no quedó ahí; tras su cierre, muchas personas (alrededor de 35 empleados directos, y muchos más los indirectos) se quedaron sin empleos ni fuentes de ingresos y, de manera indirecta, artistas como Carlos Macías, Daniel Riolobos, Manuel Adrián, Salvador Rivera y muchos cantantes más se quedan sin un lugar donde presentar sus bohemias; no obstante haber lidiado con la reapertura, Bruno Aviña tuvo que enfrentar otros problemas: el contrato leonino que el dueño del establecimiento (Alfonso Zárate) le hizo firmar y por cuya intransigencia, haciendo alarde de ser un “analista político con influencias”, no ha resuelto para finiquitar este convenio.
Con el cierre de “Casa regia” se pierden, no sólo los empleos de muchas personas; se termina, con un lugar al que acudían empresarios, políticos y celebridades de diversos ámbitos (artístico, taurino, social), en gran parte por la negativa del dueño original, para lograr un acuerdo que permitiera una reapertura.