La icónica cantautora mexicana Silvia Tapia Alcázar, conocida artísticamente como Prisma, marcará su esperado regreso formal a los escenarios de la capital con el espectáculo titulado “Prisma: 40 años después”. La cita para este reencuentro nostálgico tendrá lugar el próximo sábado 29 de agosto a las 20:00 horas dentro del exclusivo formato Cabaret del Lunario del Auditorio Nacional.
El romanticismo y la nostalgia se apoderarán de la capital mexicana con el regreso a los escenarios de la icónica cantante Prisma. En un espectáculo titulado “Prisma 40 años después”, la intérprete festejará cuatro décadas de una trayectoria musical impecable y entrañable, eligiendo uno de los recintos más exclusivos de la ciudad para conectar cara a cara con sus más fieles seguidores.
“Han sido cuarenta años que no estuve en el medio, salí hace cuarenta años del medio artístico y estoy regresando a reencontrarme con el público, saber qué siente el público, y saber qué siento yo también con el público, es toda una novedad para mi vida; de esos años no siento añoranzas, añorar es querer regresar, siento agradecimiento, no conozco el escenario del Lunario, sé que es un lugar íntimo, me agrada saber que podré tener más contacto con el público, voy a tener las canciones que fueron éxitos míos, no puedo incluir todas porque fueron muchas, no hay forma, pero también voy a cantar canciones que le di a Aída Cuevas, a Laura Flores, a Lucero, no estoy poniendo todas las que le di a todos a quienes les di canciones, porque no alcanzo a cantarlas, ni hacer arreglos para todas las canciones, entonces, escogimos algunas, y de esas estamos haciendo nuevos arreglos, creo que quedaron muy modernos, no es la onda de aquél entonces, pero la canción sigue siendo la de aquél entonces”, dijo en entrevista con esta casa editorial, Prisma, quien, tras un largo periodo de espera por parte del público, la cantante de música romántica ha preparado un repertorio exhaustivo que recorrerá los grandes éxitos que marcaron una época y que siguen vigentes en la memoria colectiva.
La acústica y el ambiente bohemio del Lunario resultan el escenario perfecto para un reencuentro de esta magnitud, donde la cercanía entre el escenario y las mesas numeradas creará una atmósfera de complicidad única: “realmente, las canciones de aquél tiempo, y de tantos otros compositores, teníamos un romance muy especial, con la música, y con la gente, y con nuestros amores, de donde salió toda esta cantidad de cantos amorosos o de desamores, también, entonces, a los jóvenes, les va a gustar mucho el darse cuenta que los desamores de aquél entonces, siguen siendo los desamores de ahora, pero, los decíamos entonces con mucho tacto, con una muy buena forma”.
Hija del reconocido músico clásico Simón Tapia, la artista inició su trayectoria profesional en 1979 tras coronarse ganadora en un certamen de la emblemática estación Radio Sensación. Ese triunfo le valió un contrato con la histórica disquera Peerless, sello bajo el cual adoptó el nombre de Prisma y consolidó su estilo dentro del pop melódico nacional.
A lo largo de las décadas de 1980 y 1990, Prisma se convirtió en una de las figuras más constantes y queridas del Festival OTI de la Canción, certamen en el que acumuló nueve participaciones. Su punto máximo de consagración llegó en 1986, cuando obtuvo el primer lugar en la edición nacional con su recordado tema “De color de rosa”. Ese mismo año representó a México en la fase internacional del festival celebrada en Santiago de Chile, donde conquistó el segundo lugar global: “me encantaría grabar en disco mis canciones con arreglos nuevos, me gustaría grabar en disco el show del Lunario, espero llevar este show a Guadalajara y a Monterrey, terminando esto del día 29 de agosto, haré un breve descanso, pero hay nuevo material, quince canciones con nuevos arreglos, y que me gustaría que el público las conociera”, finalizó, Prisma, quien tras un prolongado retiro del medio artístico para atender prioridades personales y familiares, este evento del Lunario del Auditorio Nacional representa la oportunidad idónea para que sus seguidores revivan aquellos éxitos de la balada romántica en una atmósfera íntima. El espectáculo promete una velada nostálgica e íntima de aproximadamente dos horas de duración para revivir los grandes éxitos que marcaron a una generación.